Moléculas a reacción

Blog de divulgación del Instituto de Síntesis Química y Catálisis Homogénea

Alantoína, una pequeña molécula con grandes propiedades

(José I. García Laureiro, ISQCH)

Entre las maravillas sin cuento (es un decir) que nos ofrecen los espacios de teletienda (¡llame ya!), basados en increíbles descubrimientos, nos encontramos a menudo con las cremas revitalizantes basadas en baba de caracol. Lo que normalmente nos provocaría náuseas, como es embadurnarnos con baba de ese simpático molusco gasterópodo, se convierte, gracias a la magia de la teletienda, en objeto (y caro) de deseo. A diferencia de otros artículos ofrecidos en estos foros, algo de verdad hay en el efecto regenerador de la piel que posee la baba de caracol, aunque, como veremos, no es oro (ni baba) todo lo que reluce.

Otro de los remedios casi milagrosos para la piel que se menciona a menudo, es el empleo de extractos de Aloe vera. Estas cremas han alcanzado un mayor nivel de respetabilidad, saliendo de la teletienda para ir a parar a la cosmética de gran consumo, que podemos encontrar en las estanterías de nuestro supermercado habitual. De nuevo, la publicidad de los efectos beneficiosos del Aloe vera no es engañosa, y se basa en efectos reales de determinadas sustancias sobre la piel.

El problema, ¡ay!, es que no hay caracoles ni plantas de Aloe vera suficientes en el mundo para rellenar los millones de tarros de crema, cremas de afeitar, lociones para después del afeitado, champús, barras pintalabios, pasta dentífrica, y un largo etcétera, que se comercializan utilizando estos reclamos. ¿Cuál es entonces la realidad de muchos de estos productos milagrosos?

LA ALANTOÍNA, UNA MOLÉCULA DE DESECHO MUY APROVECHABLE

La alantoína es una molécula que se encuentra en muchos animales y plantas. En los mamíferos, aparece a menudo en la orina como producto de desecho del metabolismo de las proteínas. La alantoína está compuesta por dos moléculas de urea, que junto con el ácido úrico y el amoníaco, completan la serie de substancias a través de las cuales los distintos tipos de animales (peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos) excretan el exceso de nitrógeno.

Pero, lejos de ser una molécula inútil, la alantoína posee interesantes propiedades sobre la piel. Es un cicatrizante natural y ayuda a desprenderse de las células muertas, acelerando el crecimiento de tejido sano y mejorando, además, su hidratación.

La alantoína se ha encontrado en la raíz de consuelda, una planta cuyos efectos cicatrizantes y regeneradores ya eran conocidos por los griegos, y es en gran medida la responsable de dichos efectos regeneradores. ¿Dónde más podemos encontrar la alantoína? Lo habéis adivinado: en el Aloe vera y en la baba de caracol, desde donde también ejerce los mismos beneficiosos efectos.

Pero lo bueno de la ciencia en general y de la química en particular es que, una vez identificado el agente responsable de una actividad, podemos estudiarlo de forma individual, aislándolo de todas las demás substancias que se encuentran en los extractos naturales. Así, se ha podido determinar que la alantoína es una substancia no tóxica, no irritante y no alergénica, y su uso como agente protector de la piel es seguro en preparados que contengan entre un 0,5 y un 2% de concentración. Además, la alantoína puede fabricarse fácilmente a partir de urea y otros precursores sencillos, en escala de toneladas. Esta alantoína sintética es indistinguible de la que se obtiene de las plantas, caracoles u orina, y posee las mismas propiedades. Para un químico, no tiene sentido hablar de alantoína natural o sintética. Ambas son la misma y única molécula.

Así, una vez liberados de la tiranía de la Naturaleza, podemos concentrarnos en como obtener alantoína de forma eficaz, barata y sostenible. En nuestro grupo de investigación del ISQCH hemos trabajado muchos años en colaboración con empresas interesadas en la producción de distintas substancias, entre ellas la alantoína. En el transcurso de una tesis doctoral financiada por una de estas empresas, pusimos a punto un procedimiento muy eficaz para la producción de alantoína, de forma que la próxima vez que use esa crema cosmética o ese gel “aftershave”, la alantoína que regenere su piel quizá se haya obtenido utilizando este procedimiento, sin molestar a ningún caracol ni arrancar ninguna planta.

PERO, LO NATURAL SIEMPRE SERÁ MEJOR, ¿NO?

Pues, depende. En el caso de la baba de caracol, un estudio del la IFC (Industrial Farmacéutica Cantabria), una federación de empresas especializadas en dermatología, avala su eficacia, pero solo si las secreciones se han extraído cuando el animal estaba estresado. Parece difícil imaginarse un caracol estresado, pero resulta que, sometido a estímulos externos como radiación o estrés mecánico, el caracol secreta una baba con más sustancias regeneradoras, proteínas y polisacáridos, para reparar su piel y protegerse de las agresiones externas. Así pues, no toda la baba de caracol es igual, ni lo son las cremas basadas en sus excelencias.

En el caso de las “hierbas curativas”, no hay que olvidar que los extractos contienen muchas sustancias, no todas ellas inocuas, cuyo efecto sobre distintas personas puede ser también muy diferente. Así, se han reportado incluso casos de muerte por intoxicación al ingerir infusiones de consuelda, debido a la presencia de alcaloides. Por otra parte, el aloe contiene derivados de antraceno, que aumentan el riesgo relativo de algunos tipos de cáncer tras una exposición prolongada a ellos. Finalmente, el uso de cualquier producto botánico puede causar reacciones alérgicas, y el aloe y la consuelda no son diferentes en este respecto.

Así pues, lo mejor no es siempre lo “natural”, sino el conocimiento detallado de las causas que están detrás de los efectos, tanto beneficiosos como perjudiciales, de las substancias químicas. Solo la investigación científica puede proporcionarnos dicho conocimiento de una forma fiable e inequívoca, lo cual redunda en una mayor seguridad para el consumidor.

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14 comentarios el “Alantoína, una pequeña molécula con grandes propiedades

  1. Jorge Laborda
    25/05/2012

    Hola, José Ignacio:
    Me ha gustado mucho tu artículo, querido amigo, pero no puedo dejar de comentar algunas cosas que me han llamado la atención.
    Dices que: “Para un químico, no tiene sentido hablar de alantoína natural o sintética. Ambas son la misma y única molécula.” ¡Toma!, para un químico y para cualquier persona no infectada con pseudo-ideas acerca de la Naturaleza y de la Ciencia. Para un matemático, 2+2 son 4, y también para cualquier persona con sentido común elemental. La distinción entre natural y artificial, a nivel molecular, no tiene sentido para nadie. Conviene dejarlo claro y no distinguir entre químicos y no químicos.

    Dices también que “Así, una vez liberados de la tiranía de la Naturaleza, podemos concentrarnos en como obtener alantoína de forma eficaz, barata y sostenible.” Me vienen a la memoria esas palabras de Francis Bacon cuando dijo: “Nature, to be commanded, must be obeyed” (para mayor solera, pronúnciese con acento británico antiguo, más o menos como lo haría Margaret Thatcher). No sé si la Naturaleza es una tirana o no, pero es solo obedeciendo sus leyes como podemos “darle la vuelta” y utilizarla para nuestros fines ¿No es maravilloso?
    Enhorabuena por el artículo.

    • isqch
      25/05/2012

      Gracias por el comentario, Jorge. Por supuesto, tienes toda la razón, pero es que tú lo ves desde donde debería ser, y yo lo he expresado desde donde es, desgraciadamente, a día de hoy… Para cualquier persona educada (o sea, que haya pasado por el colegio, lo cual incluye a la mayor parte de la población), debería ser evidente que una sustancia química es la misma, venga de donde venga, pero ¡ay! aún estamos lejos de que eso sea cierto. Hasta en revistas de divulgación científica, como “Muy Interesante”, se habla de “fructosa natural”, atribuyéndole efectos más beneficiosos que “la otra” (¿qué otra?)… Espero que los químicos, como afirmo en el post, sí que estemos al menos en el lado correcto, y que cada vez seamos más en este lado.
      En cuanto a la Naturaleza, de nuevo tienes toda la razón, claro, pero tengo mis dudas de que esa sea la opinión mayoritaria. El sentimiento general es que lo único bueno es lo “natural”, mientras que lo elaborado es dañino, de una u otra manera. Aquí me he tomado entonces una pequeña licencia, porque si los únicos productos buenos son los extraídos directamente de fuentes naturales, entonces sí que estamos sujetos a la “tiranía de la Naturaleza”, de una forma mucho más restrictiva que la genérica que tú apuntas. Algunos querrían volver a eso…

  2. Ana
    25/05/2012

    Muy bueno JI y muy de acuerdo contigo en lo que has expuesto.

  3. Anónimo
    27/05/2012

    El debate sobre la bondad de ‘lo natural’ y ‘lo no natural’ ciertamente está asociado a la formación de las personas. Es labor de los profesores de ESO y Bachiller dejar claro la identidad de las moléculas, sean de origen natural o de origen ‘artificial’. El veneno es tan veneno sea artificial o natural…La alantoina es tan beneficiosa sea natural o preparada en un laboratorio.
    Gracias por tus burbujas de saber.

  4. Jorge Laborda
    28/05/2012

    Estoy de acuerdo, José Ignacio. Es muy cierto que existe esa “Tiranía de la Naturaleza” sobre los beneficios superiores (¿milagrosos?) de los productos naturales. Este debate, en mi opinión, no deja de ser el mismo que el debate sobre el vitalismo o la fuerza vital, que daba vida a los componentes materiales de los organismos. Ahora son las moléculas extraídas de productos naturales las que poseen un “impulso natural” o “cualidad natural” que las hace superiores. Es una variante del pensamiento místico, si es que místico puede llamarse al pensamiento. Seguimos inmersos en la “tiranía” de la atracción por lo extraordinario, por lo incomprensible, es más, por aquello que en realidad preferimos no comprender, no sea que comprendiéndolo pierda sus poderes beneficiosos sobre nuestra salud. La irracionalidad sigue rampante.

    • isqch
      28/05/2012

      Amén, Jorge ¡Oooops, perdón! Quería decir ¡cuánta razón tienes…!

  5. Jean Des
    04/06/2012

    Hola. El problema no es la alantoina natura o sintética, o este y aquella molécula natural o sintética. Cuando se hace hincapié en lo natural, por ejemplo, es porque, muchas veces, lo que hace más efectiva una planta frente a un medicamento en concreto en casos determinados es precisamente la combinación de sus múltiples elementos y principios activos en combinación. Así, por ejemplo , el aloe vera tiene una multitud de principios activos combinados, que no tiene un solo elemento extraído a propósito para hacer una pomada. ( pomada de vitamina A… es un ejemplo)

    • jigarciaisqch
      04/06/2012

      Gracias por tu comentario. En efecto, los extractos naturales consisten en una combinación de múltiples sustancias, o principios activos si prefieres llamarlos así. Esto tampoco es un problema en sí mismo, pero puede llegar a serlo. Si la combinación actúa en una misma dirección, puede obtenerse un efecto mayor que con una sola sustancia, pero también puede pasar lo contrario: que la presencia de múltiples componentes de lugar a efectos no deseados. Igual que tú invocas la combinación de principios activos como deseable para un buen efecto, en otras ocasiones se invoca para argumentar peligros desconocidos, de forma bastante poco científica: “Sí, estas tres sustancias son aparentemente inofensivas, pero, ¿y si están las tres juntas? Quizá haya efectos perniciosos derivados de su interacción, etc, etc… La tesis central de mi post es que lo mejor y más deseable es saber exactamente qué es lo que uno se está aplicando o tomando, sea una sustancia pura o varias en combinación, habiendo realizado previamente todos los test oportunos de peligrosidad, toxicidad, etc. Ni la etiqueta “natural” ni “sintético” importan demasiado. Sí que lo hace el conocimiento científico de lo que se está utilizando.

  6. Jean Des
    07/06/2012

    Convengo en todo lo que dices, Siempre es conveniente tener los suficentes estudios al respecto sobre las sustancias que intervienen en un determinado producto y sus efectos combinados. Pero si disponemos de los suficientes estudios al respecto, sobre las sustancias activas que contiene una planta y gran experiencia empírica de sus efectos. Puede incluso ser mejor que aplicarte cincuenta pomadas. Yo he tenido una experiencia personal a este respecto sobre una afección cutánea y los efectos de la sábila o aloe vera. LOs tratamientos convencionales no funcionaban,, en cambio, la combinación de efectos antibacterianos, antinflamatorios, antimicrobianos y sobre todo de increible regeneración celular (no estoy seguro si en el caso de el aloe vera su principio activo en este sentido es la alantoina) pudieron con tal afección y desde el tercer día vi su notoria mejoría (se trata de gel puro 100% de la planta) Pero vamos que suscribo totalmente lo que dices. Yo no soy ningún histérico naturistas de esos que rechazan irresponsablemente los tratamientos médicos convencionales. Todo lo contrario.
    Un cordial saludo

  7. Pingback: Las arcillas, materiales sorprendentes « Moléculas a reacción

  8. isqch
    17/03/2013

    Para información complementaria aquí está un artículo reciente de la periodista de divulgación América Valenzuela, publicado en la web de RTVE: http://www.rtve.es/noticias/20130215/cierto-baba-caracol-rejuvenece/608560.shtml

  9. lica
    13/04/2013

    compré una crema de manos con baba de caracol y al ponermela en 10 min.me empecé a sentir super mal, sintomas q no habia sentido antes; por lo que tuve que tomar muchisima agua y leche,hasta sentirme mejor,y la verdad me espanté.

  10. conchi
    17/06/2013

    Hola te comento que en muchos sitios he visto que la alantoina no produce alergias y o soy un ser de otro planeta o a mi me da alergia hadta ek aire, pues no la aguanto me pone la piel roja y me escuece, yo me hago las cremas con ingredientes naturales y al usar la alantoina me queria morir que mal me dejo la piel.
    estuvimos haciendo pruebas hasta dar con el aditivo que me perjudicaba pensamos en la urea, pantenol, cosgard etc y no era la alantoina.
    Me podia contestar en privado a ver si conoces algún caso igual?

    • jigarciaisqch
      17/06/2013

      Bueno la alantoína está catalogada como no alergénica. Como pasa con todos los compuestos de nuestro propio metabolismo, y la alantoína es uno de ellos, es raro que te inmunices contra tus propios metabolitos. Raro, pero no imposible, como parece sucederte a tí. Seguro que hay más casos, pero no muy habituales, ya que la alantoína se utiliza en muchísimas formulaciones (pero siempre en cantidades por debajo del 2%), y si las alergias fueran comunes, su uso no se hallaría tan extendido. Es una pura cuestión estadística ¡Mala suerte!

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Esta entrada fue publicada en 25/05/2012 por en Catálisis, Productos naturales, Sustancias de interés y etiquetada con , , , .

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